Cuando oí por primera vez el termino electrolinera estuve intentando comprender de que estaban hablando y las implicaciones que podrían tener.

Ya desde sus orígenes me pareció muy atractivo el uso tanto de vehículos eléctricos como aquellos que están basados en Hidrógeno por su efectividad, bajo impacto en el medio ambiente y lo económico que podrían llegar a ser. Tras los primeros planteamientos, los vehículos eléctricos venían orientados para que fueran repostados en estaciones específicas de carga. A partir de ese momento se estaba diseñando el modelo de negocio de los Lobbys energéticos.

¿En qué deben de estar pensando los fabricantes y sobre todo los lobbys energéticos con la consiguiente complicidad de los gobiernos? A mi entender creo que están pensando en la forma de poder sacar la mayor tajada al pastel de la ecología. De hecho tanto fabricantes como energéticas son la gran parte del problema, y ahora vienen como el gran salvador del planeta proveyendo parte de la solución.

¿Por qué no podré repostar mi coche en mi casa? Sencillamente porque dejarían de ganar – que no perder- dinero muchos. Lo voy a disgregar en los 3 principales actores; Fabricantes, Proveedores de energía y Gobiernos:

  • Los fabricantes de vehículos por que se les puede escapar la cautividad del cliente a través de la exclusividad. Si los fabricantes de vehículos diseñaran estos para la disgregación del vehículo de la unidad de almacenaje, es decir que al igual que en un teléfono móvil las baterías pudieran ser cambiadas por el usuario, esto nos permitiría que al llegar a casa pudiéramos extraer las unidades energéticas agotadas y sustituirlas por unas recargadas mientras que las agotadas se recargan. Otra solución sería que las unidades energéticas fueran estándar, como las bombonas del gas y, entonces sí, fuéramos a las electrolineras a sustituir las unidades energéticas. Pero claro el riesgo es que el usuario podría conseguir un nuevo distribuidor/proveedor de células energéticas que no fuera el fabricante del vehículo.
  • Los Proveedores de Energía llámense eléctricas o petroquímicas –reconvertidas o en fase de reconversión- no quieren perder esta tajada. La dependencia del usuario hacia estos cada vez se hace mayor. Si se planteara un modelo como el anterior en el cual las unidades pudieran ser disgregadas del conjunto motriz pudiera caber el escenario en donde un segmento de usuarios hicieran la carga de estos a través de energías renovables; fotovoltaicas, eólicas u otras.
  • Los entes públicos. Dígase el gobierno, comunidades autónomas y ayuntamientos. Estos, si no controlan la parte de pastel que les toca, dejarían de ingresar pingües beneficios a través del fisco. El gobierno a través de los impuestos sobre hidrocarburos, los ayuntamientos y CCAA a través de las licencias para la instalación y explotación de los centros de recarga.

Es por esto que me planteo ¿Queremos ser realmente ecológicos?

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