Hace tiempo que no escribo en este blog, así que pido disculpas por ello.
La historia del derroche del sistema de distribución
Hace escasamente una semana, en mi trabajo, realizando una reparación de una piscina observo que en una unión en línea (nudo) del sistema de filtrado, la junta tórica que le da estanquidad a dicha unión (nudo) estaba aplastada. ¡Lógico! la piscina tiene
más de 10 años y nunca ha sido revisada/actualizada a conciencia.
He aquí que desmonto la junta, me acerco a mí ferretería habitual (tamaño medio/alto) con un súper departamento de fontanería y atendido por Juan o por Miguel, dos fontaneros de larga experiencia, y les pregunto; Juan «el largo» (por lo alto que es) mira la junta ladea la cabeza y me sonríe… Me pregunta de qué pieza es y yo que ya me imaginaba a que me iba a hacer la pregunta saco mi móvil y le enseñó la foto.
Juan sonríe tímidamente y me dice que esa pieza es muy vieja y que ya no se fabrica.
Pienso que, quizás, Juan «el largo» hoy no tiene el día «fino» y que obtendré resultados hablando con Miguel, obtengo la misma respuesta.
Vía Crucis ECOLÓGICO
Salgo de mi ferretería y comienzo mi «Vía Crucis» particular en pos de una solución eficiente y efectiva.
Me voy a unos kilómetros de casa, un especialista en fontanería. Misma respuesta.
Ayer estuve en la capital de la provincia y aproveché para ir a uno de los grandes almacenes de la distribución de material de fontanería y piscinas (no es ni Leroy Merlín ni otros que podáis imaginar) y obtengo la misma respuesta…
Mi cabeza empieza a dar vueltas y a imaginar lo que he de hacer para asegurar la estanqueidad -a futuro- del sistema.
Conclusión
La conclusión es sencilla: para cambiar una sencilla pieza de caucho (biodegradable) de unos 2 gramos de peso se me plantean los siguientes escenarios de menos grave a más grave:
- Compro la pieza (que ya no se fabrica), cambio la junta tórica de 2 gramos de caucho y tiro a la basura 250 gramos de PVC.
- Compro una pieza similar pero he de replantearme la instalación completa. Tiro a la basura varios kilogramos de PVC y también muchas horas de trabajo.
Moraleja.

Junta tórica
El sistema de distribución está planteado para el usar y tirar y en esto colaboran tanto los fabricantes como el sistema de logística y también el comercio final. De verdad que se que es complicado mantener stock de miles de recambios y el precio no merece la pena, pero debemos de hacer algo mas.
Pero claro, si uno le da vueltas al sistema nos damos cuenta que el gobierno y las agencias de reciclaje (Ecoembes, en España) nos obligan a pagar unos céntimos de euro por bolsas de plástico de apenas un gramo, pero por el contrario no fuerzan al sistema a ser más eficiente a nivel medio ambiental.
Sinceramente, a mi, no me importaría pagar hasta el 50% del precio de la pieza «solo» por la junta tórica.
Espero vuestros comentarios (…)

piscina